lunes, 31 de diciembre de 2012
El alcohol y el Hijo de Dios.
La fermentación siempre ha sido un símbolo de CORRUPCIÓN, y en la ciencia y en la naturaleza es en sí misma PUDRICIÓN, DESCOMPOSICIÓN, DETERIORO Y PUTREFACCIÓN.
El alcohol NUNCA se encuentra en ningún producto de la naturaleza, NUNCA fue creado por Dios, y es esencialmente un producto artificial preparado por el hombre a través del proceso destructivo de la FERMENTACIÓN, a través de la LEVADURA, sea de uvas, cebada, manzanas, caña, etc.
Salmo 75:8 "Porque el cáliz está en la mano del Señor, y el vino está FERMENTADO, Lleno de mistura; y él derrama del mismo; Hasta el fondo lo apurarán, y lo “beberán todos los impíos de la tierra”.
En este versículo se menciona un vino que se describe como fermentado. ¿Por qué? Para distinguirlo del vino no fermentado seguramente. Naturalmente, como es fermentado, es asociado con la maldad, "LO BEBERÁN LOS IMPÍOS DE LA TIERRA".
- CRISTO NO VINO PARA VIOLAR LAS ESCRITURAS, SINO PARA CUMPLIRLAS.
La Biblia prohíbe el consumo de vino alcohólico.
Levítico 10:9-11 "No beberéis vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para que no muráis; estatuto perpetuo será para vuestras generaciones, para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio".
CRISTO ES NUESTRO SUMO SACERDOTE!!
- Cuando convirtió el agua en vino Él con toda certeza creó con seguridad el jugo de uvas más delicioso y sabroso que el vino fino más caro del mundo, o cualquier bebida que jamás fue ingeniada por el hombre. Si Cristo hubiera convertido agua en vino alcohólico, entonces se hubieran emborrachado aún más. Tal acto no hubiera permitido reconocer que el vino que Jesús había creado era mejor de lo que se sirvió al principio. Tal acto no hubiera permitido que se manifestase su gloria porque de lo borrachos nadie se hubiera dado cuenta!!
- CRISTO NO PUDIERA HABER CONTRADICHO LAS ESCRITURAS.
Habacuc 2:15 "¡Ay del que da de beber a su prójimo!.."
Mateo 5:17 "No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir"
- CRISTO NO VINO PARA PONER TROPIEZO A NINGUNO.
Romanos 14:21 nos indica que el que toma vino hace eso exactamente. "Bueno no es comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite".
- CRISTO ESTABA TAN OPUESTO AL VINO ALCOHÓLICO HASTA EL PUNTO QUE ÉL TOMÓ VINAGRE (Juan 19:29-30) EN VEZ DE VINO ALCOHÓLICO AL MORIR EN LA CRUZ.
Marcos 15:23 "Y le dieron a beber vino mezclado con mirra; mas ÉL no lo tomó". No era porque Jesús no tuviera sed, pues en Juan 19:28 él clamó: "tengo sed". Ciertamente es razonable concluir que rechazó el vino porque en este caso era fermentado, alcohólico.
LA DISTINCIÓN ENTRE EL CARÁCTER DEL BUEN VINO Y EL MAL VINO ES TAN CLARA COMO HOMBRES BUENOS Y HOMBRES MALOS.
DIOS SE AGRADA DE LA PUREZA TANTO DEL VINO COMO DE UN CREYENTE QUE NO CONSUME EL JUGO DE UVA FERMENTADO Y ALCOHOLIZADO
Proverbios 23:29-30 ¿Para quién será el ay? ¿Para quién será el dolor? ¿Para quién serán las rencillas? ¿Para quién los quejidos? ¿Para quién las heridas gratuitas? ¿Para quién lo enrojecido de los ojos? Para los que se detienen mucho sobre el vino; para los que se lo pasan probando el VINO MEZCLADO.
La cena del Señor fue instituida durante “la fiesta de los panes sin levadura” y la pascua. Durante estas fiestas que fueron celebradas juntas (Levítico 23:5,6) toda levadura fue quitada de las casas.
Éxodo 12:15 “Siete días comeréis panes sin levadura. El primer día quitaréis de vuestras casas la levadura, porque cualquiera que coma algo con levadura desde el primer día hasta el séptimo, esa persona será excluida de Israel”.
Esto excluiría el vino alcohólico de las casas, y por lo tanto, DE LA CENA DEL SEÑOR.
1 Pedro 1:19 nos afirma que la sangre de Cristo es preciosa, sin mancha ni contaminación:
“El vino alcohólico no es puro ni sin contaminación. La uva y el fruto de ella, algo que Dios hizo en forma pura y natural, ha sido fermentado, o mejor dicho pervertido, en el proceso de vinificación, y no puede ser un símbolo de la preciosa sangre del Señor Jesucristo: Al contrario, ¡es insólito comparar ese diablo en forma líquida, -del cual hemos sido advertidos en las Escrituras que no debemos tomar, mirar y repartir-, y compararlo con la sangre redentora de Jesús!. ¡¡Qué blasfemia!!
Daniel rechazó firmemente el vino alcohólico que le ofreció el rey Nabucodonosor y de esa manera nos dejó un gran ejemplo:
Daniel 1:8 "Y Daniel propuso en su corazón NO CONTAMINARSE con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse"
Le pregunto amigo cristiano:
¿Está usted dispuesto a proponer en su corazón, -tal como lo hizo Daniel-, no contaminarse con vino intoxicante?
Que Dios los bendiga!
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