lunes, 31 de diciembre de 2012
El alcohol y el Hijo de Dios.
La fermentación siempre ha sido un símbolo de CORRUPCIÓN, y en la ciencia y en la naturaleza es en sí misma PUDRICIÓN, DESCOMPOSICIÓN, DETERIORO Y PUTREFACCIÓN.
El alcohol NUNCA se encuentra en ningún producto de la naturaleza, NUNCA fue creado por Dios, y es esencialmente un producto artificial preparado por el hombre a través del proceso destructivo de la FERMENTACIÓN, a través de la LEVADURA, sea de uvas, cebada, manzanas, caña, etc.
Salmo 75:8 "Porque el cáliz está en la mano del Señor, y el vino está FERMENTADO, Lleno de mistura; y él derrama del mismo; Hasta el fondo lo apurarán, y lo “beberán todos los impíos de la tierra”.
En este versículo se menciona un vino que se describe como fermentado. ¿Por qué? Para distinguirlo del vino no fermentado seguramente. Naturalmente, como es fermentado, es asociado con la maldad, "LO BEBERÁN LOS IMPÍOS DE LA TIERRA".
- CRISTO NO VINO PARA VIOLAR LAS ESCRITURAS, SINO PARA CUMPLIRLAS.
La Biblia prohíbe el consumo de vino alcohólico.
Levítico 10:9-11 "No beberéis vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para que no muráis; estatuto perpetuo será para vuestras generaciones, para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio".
CRISTO ES NUESTRO SUMO SACERDOTE!!
- Cuando convirtió el agua en vino Él con toda certeza creó con seguridad el jugo de uvas más delicioso y sabroso que el vino fino más caro del mundo, o cualquier bebida que jamás fue ingeniada por el hombre. Si Cristo hubiera convertido agua en vino alcohólico, entonces se hubieran emborrachado aún más. Tal acto no hubiera permitido reconocer que el vino que Jesús había creado era mejor de lo que se sirvió al principio. Tal acto no hubiera permitido que se manifestase su gloria porque de lo borrachos nadie se hubiera dado cuenta!!
- CRISTO NO PUDIERA HABER CONTRADICHO LAS ESCRITURAS.
Habacuc 2:15 "¡Ay del que da de beber a su prójimo!.."
Mateo 5:17 "No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir"
- CRISTO NO VINO PARA PONER TROPIEZO A NINGUNO.
Romanos 14:21 nos indica que el que toma vino hace eso exactamente. "Bueno no es comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite".
- CRISTO ESTABA TAN OPUESTO AL VINO ALCOHÓLICO HASTA EL PUNTO QUE ÉL TOMÓ VINAGRE (Juan 19:29-30) EN VEZ DE VINO ALCOHÓLICO AL MORIR EN LA CRUZ.
Marcos 15:23 "Y le dieron a beber vino mezclado con mirra; mas ÉL no lo tomó". No era porque Jesús no tuviera sed, pues en Juan 19:28 él clamó: "tengo sed". Ciertamente es razonable concluir que rechazó el vino porque en este caso era fermentado, alcohólico.
LA DISTINCIÓN ENTRE EL CARÁCTER DEL BUEN VINO Y EL MAL VINO ES TAN CLARA COMO HOMBRES BUENOS Y HOMBRES MALOS.
DIOS SE AGRADA DE LA PUREZA TANTO DEL VINO COMO DE UN CREYENTE QUE NO CONSUME EL JUGO DE UVA FERMENTADO Y ALCOHOLIZADO
Proverbios 23:29-30 ¿Para quién será el ay? ¿Para quién será el dolor? ¿Para quién serán las rencillas? ¿Para quién los quejidos? ¿Para quién las heridas gratuitas? ¿Para quién lo enrojecido de los ojos? Para los que se detienen mucho sobre el vino; para los que se lo pasan probando el VINO MEZCLADO.
La cena del Señor fue instituida durante “la fiesta de los panes sin levadura” y la pascua. Durante estas fiestas que fueron celebradas juntas (Levítico 23:5,6) toda levadura fue quitada de las casas.
Éxodo 12:15 “Siete días comeréis panes sin levadura. El primer día quitaréis de vuestras casas la levadura, porque cualquiera que coma algo con levadura desde el primer día hasta el séptimo, esa persona será excluida de Israel”.
Esto excluiría el vino alcohólico de las casas, y por lo tanto, DE LA CENA DEL SEÑOR.
1 Pedro 1:19 nos afirma que la sangre de Cristo es preciosa, sin mancha ni contaminación:
“El vino alcohólico no es puro ni sin contaminación. La uva y el fruto de ella, algo que Dios hizo en forma pura y natural, ha sido fermentado, o mejor dicho pervertido, en el proceso de vinificación, y no puede ser un símbolo de la preciosa sangre del Señor Jesucristo: Al contrario, ¡es insólito comparar ese diablo en forma líquida, -del cual hemos sido advertidos en las Escrituras que no debemos tomar, mirar y repartir-, y compararlo con la sangre redentora de Jesús!. ¡¡Qué blasfemia!!
Daniel rechazó firmemente el vino alcohólico que le ofreció el rey Nabucodonosor y de esa manera nos dejó un gran ejemplo:
Daniel 1:8 "Y Daniel propuso en su corazón NO CONTAMINARSE con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse"
Le pregunto amigo cristiano:
¿Está usted dispuesto a proponer en su corazón, -tal como lo hizo Daniel-, no contaminarse con vino intoxicante?
Que Dios los bendiga!
lunes, 24 de septiembre de 2012
No entiendo por qué Dios permite esto
No entiendo por qué Dios permite esto
La vida no siempre parece ser justa, pero Dios sí lo es. La escritura dice en Romanos 8:28 que todas las cosas se combinan para nuestro bien. La clave acá es que dice “todas”. No podemos aislar una parte de nuestra vida y pensar, “Esto no está bien. No esta bien que me hayan despedido. No está bien que la persona a quien amo se haya enfermado. No está bien que mi relación no haya funcionado.”
Eso, por sí solo, no es bueno. Pero lo que desconocemos es que Dios ve el panorama completo. La decepción no es el final. Tu vida no se detendrá porque te haya pasado algo malo. Es solamente una parte del gran rompecabezas. Habrá otra pieza que lo conecta todo. Al final todo en conjunto se conjurará para nuestro bienestar.
Hay quienes están amargados en la vida porque no han esperado a que estén todos los ingredientes de la receta. Dios ha predestinado tu vida para vivir en triunfo.
Cuando ocurren cosas malas, tal vez no entiendas cuál es el propósito. Es posible que no comprendas por qué perdiste tu trabajo, por qué te enfermaste, por qué tu relación se fue a pique. Quiero decirte que NO es el final, Dios agregará otros ingredientes dentro de poco. ES TIEMPO DE CONFIAR.
Debemos esperar a que Dios llegue con los ingredientes correctos: Las personas correctas, las oportunidades correctas, las ocasiones correctas en el momento correcto.
Es probable que hayas tenido algunas decepciones, que la vida no haya sido justa contigo; pero no estarías vivo si Dios no estuviera planeando otra victoria en los próximos días.
Todos experimentamos retos que no tienen sentido. Pero si continuamos adelante, un día miraremos hacia atrás y veremos cómo cada inconveniente desempeñó un papel en el plan maestro de Dios para tu vida.
Cuando aislamos los momentos negativos, tendemos a preguntarnos por qué nos han sucedido. Pueden parecer injustos y hasta crueles y por tal razón nos amarga, nos quita la alegría y el entusiasmo.
En vez de creer que Dios sigue en control y de esperar un nuevo comienzo, aislamos ese incidente. Pensamos ¿Por qué permitió Dios que eso me pasara? Pero no todo tiene sentido si se analiza individualmente. HAY QUE CONFIAR EN EL PLAN DE DIOS.
Recuerda, un poquito de levadura en la receta de las galletas puede representar una gran diferencia. Sólo una pequeña oportunidad, sólo una persona, sólo una idea, sólo un toque del favor de Dios puede cambiar lo amargo en dulce, lo penoso en alegre, el duelo en danza. PERMANECE ABIERTO AL DESARROLLO DEL PLAN DE DIOS.
RECUERDA QUE NADA ESTÁ TERMINADO HASTA QUE DIOS DIGA QUE LO ESTÁ.
No te desanimes, no sabes lo que Dios tiene preparado para ti. Deja de preocuparte por las decepciones. No te quejes ni trates de entender el por qué de los tiempos difíciles de tu vida. Sólo unos pocos ingredientes más y Dios endulzará mi vida.
¿Has llegado alguna vez a alguna parte con grandes expectativas, sólo para encontrarte con una decepción?
El pueblo de Moisés se quejó de sed. El agua era amarga y sus vidas se tornaron amargas. Dios le indicó a Moisés que pusiera una rama de árbol en el agua y al hacerlo, esas aguas amargas se tornaron dulces. Todos pudieron beber y calmar su sed.
¿Qué significa todo esto para nosotros? Cuando la vida se torna amarga, cuando las cosas parecen injustas, Dios no está desconcertado. Tiene otro ingrediente para convertir tu agua amarga en agua dulce.
La fe consiste únicamente en confiar en Dios cuando no entiendes lo que ocurre. Hay quienes han experimentado momentos difíciles y quedan atrapados tratando de entender por qué Dios no escuchó sus oraciones. Se han amargado al ver que Dios no los ha sanado o no ha sanado a sus seres queridos. Se amargan porque no restauró un matrimonio o no les encontró un nuevo trabajo de inmediato.
DEBEMOS APRENDER A NO PONER NUNCA UN SIGNO DE INTERROGACIÓN DONDE DIOS HA PUESTO UN PUNTO.
Cuando algo ya ha ocurrido, déjalo y pasa al siguiente capítulo de tu vida. Algo en tu futuro hará que lo amargo se vuelva dulce. Si uno rechaza la amargura y la desesperación y mantiene la fe, Él preparará algo mucho mejor de lo que hubiéramos podido imaginar.
NO OLVIDES QUE LAS AGUAS AMARGAS PUEDEN SER UNA BENDICIÓN DISFRAZADA.
A nadie le gusta saber que es hipertenso, pero un diagnóstico temprano puede darte la oportunidad de cambiar tu dieta, de hacer ejercicio o de tomar medicamentos que prolongarán tu vida.
El símbolo de la palabra CRISIS en chino consta de dos palabras: PELIGRO Y OPORTUNIDAD. En toda crisis, en toda pérdida, en toda decepción, existe el peligro de volverse amargado, de permanecer amargado, de conformarse con menos. Sin embargo, hay también la oportunidad de convertir la oscuridad en luz.
Cuando pases por una crisis, en vez de amargarte piensa y cree que Dios todavía tiene el control. No pierdas la esperanza y cree que te abrirá nuevas oportunidades y que entonces te convertirás en un ejemplo de la sorprendente gracia de Dios.
En Job 13:15 podemos leer “aunque él me matare, en él esperaré…” Job tenía esta confianza inamovible porque sabía que Dios estaba todavía en el trono. Cuando pasamos por experiencias que no tienen sentido, por cosas que no entendemos, debemos recordar a Job y su fe.
Al final completarás el rompecabezas de tu vida. Habrás cumplido tu destino.
El pueblo de Moisés se quejó de sed. El agua era amarga y sus vidas se tornaron amargas. Dios le indicó a Moisés que pusiera una rama de árbol en el agua y al hacerlo, esas aguas amargas se tornaron dulces. Todos pudieron beber y calmar su sed.
¿Qué significa todo esto para nosotros? Cuando la vida se torna amarga, cuando las cosas parecen injustas, Dios no está desconcertado. Tiene otro ingrediente para convertir tu agua amarga en agua dulce.
La fe consiste únicamente en confiar en Dios cuando no entiendes lo que ocurre. Hay quienes han experimentado momentos difíciles y quedan atrapados tratando de entender por qué Dios no escuchó sus oraciones. Se han amargado al ver que Dios no los ha sanado o no ha sanado a sus seres queridos. Se amargan porque no restauró un matrimonio o no les encontró un nuevo trabajo de inmediato.
DEBEMOS APRENDER A NO PONER NUNCA UN SIGNO DE INTERROGACIÓN DONDE DIOS HA PUESTO UN PUNTO.
Cuando algo ya ha ocurrido, déjalo y pasa al siguiente capítulo de tu vida. Algo en tu futuro hará que lo amargo se vuelva dulce. Si uno rechaza la amargura y la desesperación y mantiene la fe, Él preparará algo mucho mejor de lo que hubiéramos podido imaginar.
NO OLVIDES QUE LAS AGUAS AMARGAS PUEDEN SER UNA BENDICIÓN DISFRAZADA.
A nadie le gusta saber que es hipertenso, pero un diagnóstico temprano puede darte la oportunidad de cambiar tu dieta, de hacer ejercicio o de tomar medicamentos que prolongarán tu vida.
El símbolo de la palabra CRISIS en chino consta de dos palabras: PELIGRO Y OPORTUNIDAD. En toda crisis, en toda pérdida, en toda decepción, existe el peligro de volverse amargado, de permanecer amargado, de conformarse con menos. Sin embargo, hay también la oportunidad de convertir la oscuridad en luz.
Cuando pases por una crisis, en vez de amargarte piensa y cree que Dios todavía tiene el control. No pierdas la esperanza y cree que te abrirá nuevas oportunidades y que entonces te convertirás en un ejemplo de la sorprendente gracia de Dios.
En Job 13:15 podemos leer “aunque él me matare, en él esperaré…” Job tenía esta confianza inamovible porque sabía que Dios estaba todavía en el trono. Cuando pasamos por experiencias que no tienen sentido, por cosas que no entendemos, debemos recordar a Job y su fe.
Al final completarás el rompecabezas de tu vida. Habrás cumplido tu destino.
Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Por Josué Manuel Guzmán
miércoles, 8 de agosto de 2012
Nunca dejes de sembrar
Nunca dejes de sembrar
(mensaje de Marcos Vidal)
Marcos Vidal es un cantautor español, sus letras tienen hermosos contenidos.
Es además pastor de una iglesia cristiana en España. Tiempo atrás alguien me trajo una de sus prédicas y su mensaje impactó mi corazón, por eso quiero compartirlo.
Tiene que ver con los sembradores, con aquellas personas que estamos cargadas de semillas y que tenemos como tarea sembrar. Es un mensaje para recibir con el alma.
Marcos Vidal:
Eclesiastes 11.1 a 6: Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás. Reparte a siete, y aun a ocho; porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra. Si las nubes fueren llenas de agua, sobre la tierra la derramarán; y si el árbol cayere al sur, o al norte, en el lugar que el árbol cayere, allí quedará. El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará. Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas. Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano; porque no sabes cuál es lo mejor, si esto o aquello, o si lo uno y lo otro es igualmente bueno.
El único propósito de pasar la antorcha a otro es que arda continuamente, es decir la continuidad de ese fuego, para que no se apague, para que jamás deje de arder.
Sembrar no es fácil.
La Biblia dice que el que siembra va andando y llorando; volverá con regocijo trayendo sus semillas, claro, pero el que cosecha va riendo, va gozando.
¿Quién quiere sembrar cuando se puede cosechar?
¿quién quiere llorar cuando hay oportunidad de reír?
Nadie quiere hacer el trabajo duro; sembrar no trae resultados inmediatos, solo es sembrar, hacer surcos, meter la mano en la tierra y cavar y esperar que Dios haga el resto; eso no es fácil.
La mayoría de la gente en Europa tiene una mentalidad de cosecha y no de siembra. Vivimos en la época de la informática, de Internet, en la que apretás un botón y listo; si nuestros abuelos nos vieran se caerían otra vez del susto.
Mi bisabuela, por ejemplo, murió con ciento cinco años, era la mujer más anciana de Lugo; ella no creía que los aviones volaran y cuando apareció la radio por primera vez, dijo "esas son cosas del demonio". Le
llevamos un radio cassette y le grabamos su voz para que ella pudiera escucharse y se metía detrás del radio cassette a ver quien estaba imitándola, pero no lo creía y no había manera de sacarla de ahí.
No se puede echar vino nuevo en odres viejos.
Hoy vivimos una época en la que tenemos computadoras y solamente hace pocos años uno le daba la orden y tardaba diez segundos en dar la respuesta. Hoy eso ya es lento, necesitamos que sea más veloz, porque en esta época todo es fácil y rápido; Europa vive inmersa en esa filosofía de vida, todo en el momento. Estamos rodeados de una generación que esta acostumbrada a una riqueza y a un bienestar que no trabajaron, lo tienen y los disfrutan porque lo heredaron, y eso es un peligro tremendo porque la riqueza heredada, la que no se ha trabajado, no se ha sudado por ella simplemente se la ha recibido, no se aprecia como aquello que se ha ganado realmente; así tenemos una generación de jóvenes que no quieren trabajar, que lo tienen todo hecho, que no quieren sembrar y eso es peligroso porque cuando uno deja de sembrar no se cosecha más adelante. Uno se dedica a cosechar y a acumular de los graneros que uno tiene ahora pero no habrá nada en el futuro. Cierto que Dios está trayendo una cosecha increíble pero si dejan de sembrar no habrá cosecha mañana.
Los tiempos cambian, yo recuerdo en mil novecientos noventa y dos, un veintitrés de marzo, mi esposa y yo tomábamos el pastorado en la iglesia donde estamos actualmente; uno de los versículos con los que el Señor habló a mi corazón y quedó sellado desde entonces:
Juan 4.38: Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.
Me preguntaron en una cadena cristiana que pienso de la música, de lo que Dios ha hecho a través de los músicos en este tiempo, el gran avivamiento que hubo con la alabanza; yo pienso que es cierto, han habido hombres de Dios y los hay actualmente que han movido todo el continente latinoamericano con la alabanza, ha sido un despertar nuevo… pero no nos engañemos, no ignoremos a los hombres que estuvieron antes que ellos, no pensemos que Dios ha levantado hombres que de repente influyeron e hicieron levantar un avivamiento tremendo en todo el continente; pensemos en los que estuvieron antes, hincando la rodilla en la tierra, llorando, sembrando la preciosa semilla.
Hoy estamos cosechando lo que ellos sembraron; no lo trabajamos, hemos entrado en sus labores. Y a menos que nosotros sigamos cosechando con una mano pero sembrando con la otra, la generación venidera no tendrá antorcha para tomar. El propósito de tomar la antorcha es que arda perpetuamente,
continuamente, que no se apague jamás, hasta que llegue al lugar donde está el combustible que no se acaba
nunca.
¿sabés cuál es ese lugar?
El camino es como la luz de la aurora, hasta que el día sea perfecto, hasta que veamos a Jesús cara a cara tenemos que sembrar.
Tenemos que adquirir mentalidad de siembra; los tiempos cambian y las personas también, la gravedad cambia.
¿Sabías? no siempre vas a pesar lo que pesas hoy, no vas a poder comer siempre las mismas cosas que comes hoy ni con tanta alegría, porque te van a afectar de otra manera, todo cambia.
Adquirí una mentalidad de siembra, hechá tu pan sobre las aguas porque después de muchos días lo hallarás, repartí a siete y a ocho porque nos sabes el mal que vendrá sobre la tierra.
La filosofía europea y occidental tiene mucho que ver con el humanismo, con el materialismo y con el hedonismo y con todos los "ismos" que podamos añadir que matan el espíritu, que acomodan a la gente. Mi reto es que la nueva generación tome una antorcha con mentalidad de siembra, no para mantener lo que Dios no ha dado sino para reproducir; multiplicar lo que Él nos entrega, porque si nos dedicamos únicamente a mantenerlo lo terminaremos perdiendo. Pero si adquirís una mentalidad de siembra habrá una cosecha.
Quiero decir tres cosas prácticas sobre como adquirir una mentalidad de siembra:
¿Cómo puedo sembrar en el Reino de Dios?
¿Cómo lograr una continuidad en ese fuego?.
Si supieras que tenes alguna capacidad, posibilidad, don, algo en tu mano que pudiera afectar a otros y cambiar el curso de los acontecimientos en este mundo, ¿lo harías?... Entonces preguntate si tenés algo en tu mano que pueda afectar a otros y cambiar el curso de los acontecimientos mundiales: ¿lo tenes o no?.
Porque si sos un hijo de Dios que nació de nuevo, como dice la Biblia, aquellos en los que habita el Espíritu Santo son hijos de Dios, y al ser hijo de Dios porque el Espíritu Santo ha sido derramado en tí, entonces tu corazón tiene la capacidad de afectar a otro.
Juan 15.16: No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
La palabra de Dios dice que es mayor el que esta en nosotros que el que está en el mundo.
Entonces decís: "si pero tengo debilidades"
…Pero la palabra nos dice que no nos ha sobrevenido tentación que no podamos resistir, sino que siempre Dios nos dará la salida, ese es nuestro Señor, como dice Pablo:
Filipenses 4.13: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Si sos un hijo de Dios tenes la capacidad de afectar a otro. Y un cristiano no es alguien que camina con cara de santo, con los ojos hacia el suelo para no ver nada, cohibido y con mil complejos. ¡No! somos hijos de Dios y tenemos opiniones en medio de esta sociedad, tenemos talentos y habilidades, dones y fuego, tenemos derechos y tenemos que hablarlos y proclamarlos en esta sociedad y sembrar, para que haya algo para pasar a otros, eso es adquirir una mentalidad de siembra.
Podes afectar a otra persona, podes sembrar.
Tres puntos en cuanto a como sembrar de una manera práctica:
1º -A la nueva generación que toma la antorcha le digo que si quieren adquirir mentalidad de siembraprimero hay que sembrar ejemplo. Un líder guía a otros en primer lugar con su ejemplo, con su propia vida. Esa idea de hace lo que digo pero no lo que hago no funciona y tiene que morir en el Reino de Dios, no tiene futuro, no va a ningún lugar. Como los fariseos y los escribas, que eran hombres que hablaban muy bonito pero no vivían lo que hablaban y por eso no tenían autoridad, y cuando de repente llega Jesús que es un hombre íntegro con el poder de Dios, que comenzó a hacer y después a enseñar y a decir cosas tan sencillas, como el sermón del monte:
Mateo 5 a 8: Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
No está diciendo nada increíble, ni esta dando una revelación, pero está hablando con la autoridad de tener el respaldo de Dios y de vivir lo que está predicando, entonces la gente se codeaba y decía "este sí enseña con autoridad, no como los escribas"
Sembrá ejemplo con tu propia vida, porque estas afectando a otras personas. Te guste o no, sos un líder.
Jesús no dijo "vosotros debeis ser la luz del mundo", sino que dijo "vosotros sois la luz del mundo" y la luz brilla donde está.
Por eso, estés donde estés brillas, afectas a otros con tu comportamiento.
Así comienza todo, te vestís así y llevas puesta esa camisa o ese pantalón porque lo viste en otro antes, te gusto y dijiste, -me debe quedar bien-, todo lo que elegimos el color de la tintura, el peinado, el tamaño de la Biblia, lo vimos antes, nos gusto, nos afectó.
Tu manera de hablar afecta a otros, tu forma de comportarte, estás siendo un líder aún sin saberlo. Los padres, aquellos que tienen hijos lo saben, ellos están aprendiendo de nosotros constantemente, aunque no les estés enseñando en ese momento, son esponjas.
Todo el tiempo estas afectando las vidas de otras personas, lo quieras o no. Vivimos delante de Dios pero también vivimos delante de los demás, ¿sabés por qué la cruz tiene dos brazos, uno vertical y uno horizontal?, porque la obra redentora de Cristo nos puso en sintonía con Dios y también con los demás. Y aquellos que viven delante del Señor pero no de sus hermanos están equivocados.
1Corintios 4.1: Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.
A aquellos que dicen "no me interesa lo que la gente piense de mi" sí debería interesarles porque están afectando a otras personas. Tu vida y tu ejemplo están afectando a otras personas, por eso hay que sembrar ejemplo.
Romanos : 21a 24: Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas? Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos, ¿cometes sacrilegio? Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios? Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros.
Yo pensaba que la blasfemia al nombre de Dios era cosa de los incrédulos, pero Pablo dice "por causa de ustedes el nombre de Dios es blasfemado", porque no hay cosa que más vituperio traiga al nombre de Cristo, que la falta de coherencia en la vida de un cristiano que no vive lo que dice.
Sembrá ejemplo con tu vida porque estás afectando a otros.
En España tenemos una generación que rechaza el Evangelio de plano, porque han habido años en los que han impuesto una religión, un pseudo cristianismo adulterado, que ha presentado una imagen distorsionada de Dios. Ante esto la sociedad dice: "si eso es ser cristiano, no gracias, así estoy bien".
¿Crees que no podes afectar a otro con tu vida?, ¿que no sos lo suficientemente bueno?, ¿no hay nada en tu mano como para afectar a otros?,
¡si podes!
De hecho estás afectando a otras personas.
Pablo dice a Timoteo:
1Timoteo 4.12: Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.
Se ejemplo, con todos, con los de adentro y los de afuera.
Hay muchos que piensan que no pueden influenciar a nadie, que no valen, que nadie se fija en ellos y están influenciando más de lo que piensan.
No se si conocés a Miguel Casina; él y yo somos muy buenos amigos. Cuando viajamos juntos en giras, muy cansados después de un viaje o un recital, llegamos a lugares donde nos preparaban para cenar y Miguel que es un hombre de Dios pero es un tiro al aire, llegamos de pronto a un lugar muy solemne, con pastores y demás, nos poníamos a orar, en círculo, todos orábamos, él empezaba a hacer ruidos raros, y de pronto se callaba; nadie sabía quién era y a mi me daba risa, todos los hermanos pastores se volvían a ver que pasaba, eso de repente empezaba a afectar a todo el mundo, cambia el sentir que hay en ese momento, cambia el ánimo de la gente, la tensión.
Cuando vuelvas a tu congregación, cuando tu pastor está predicando simplemente suspirá fuerte, y fijate lo que ocurre alrededor: vas a captar la atención de la gente por un momento. O al contrario, decí
¡Aleluya!
La primera vez te van a mirar, la segunda van a gritar ¡Amen!, porque afecta a los demás, los mueve, los hace reaccionar.
Todo lo que hacemos está afectando a alguien, comienza como un hilito, como una estupidez, como algo pequeño y de repente recorre como la pólvora y llega al otro lado.
Incluso hay personas que están tanto solas y con tanta necesidad de ser afectadas que harán cualquier tontería con tal de sentirse integrados en el grupo, porque es lo que se hace, lo que se lleva.
Siembra con tu vida. La pregunta constante que debemos hacernos es:
¿qué estoy manifestando con mi vida?
¿cómo estoy afectando a otros?
¿qué efecto estoy produciendo en los que me están mirando?
Yo no estoy hablando de una doble vida sino de una vida en conexión con el trono de Dios y consciente, a la vez, de que está viviendo en frente de los demás, en un mundo que necesita ser afectado.
Hermanos, si la iglesia de Cristo no afecta a este mundo, el enemigo se encarga e incluso ya lo esta haciendo; pero si la iglesia de Jesucristo comienza a tener la mentalidad de siembra y no la abandona, yo te digo que la antorcha pasará, no solo de mano en mano, sino que llegará hasta el final y no se apagará jamás, arderá eternamente, y ese es el Evangelio de Jesucristo que arde para siempre.
2º –Segundo punto, siembra lo que tienes
¿qué tenes en tu mano?... ¿una vara?
…pues con ella sacamos a todos los israelíes de Egipto: ¿qué te parece?
¿qué tenes en tu mano? ¿cinco panes y dos peces?... ¿no alcanza para tantos? no es nada, pero fijate en las manos de Jesús lo que es.
Sembrá lo que tenes, lo que está en tu mano.
La parábola de los talentos es tremenda, hay una enseñanza increíble en ella.
Jesús cuenta la parábola de que el Señor dio a uno cinco, a otro dos y a otro uno; todos solemos cometer el error de compararnos unos con otros, medimos la santidad de uno y de otro y emitimos juicio, medimos la consagración, la santidad y la valía de una persona en función de los talentos que Dios le dio, nos comparamos unos con otros y todos queremos más, el que tiene dos quiere tres, y el que tiene tres cuatro y el que tiene cinco no quiere ninguno, y así nadie esta conforme con lo que tiene.
Pensamos que nuestra valía es conforme a la cantidad de talentos que Dios nos dio y no es cierto, porque llega un día en que estaremos todos delante del trono de Dios y lo que se va a medir ahí, amigo mio, no va a ser la cantidad de talentos que te dieron, sino qué hiciste con lo que se te dio.
Esa es la cuestión; se te dio cinco: ¿qué hiciste?
Porque vas a tener que presentar diez.
Porque lo que se te dio, sea cinco, cuatro o tres, tiene el poder de reproducción en si mismo, Dios te lo dio para reproducirlo.
Entonces aquel que recibió uno dice: "bien no te hago agravio, me diste uno, te lo devuelvo, estamos a mano, en paz"
y el Señor responde: "¡no! no estamos en paz porque lo que te di tenia el poder de ser reproducido y no lo hiciste".
El Señor me dio el poder de cantar; una buena voz. La cuido, la uso bien, y le devuelvo al Señor el talento que me dio. No, no es para dárselo a Dios; es para reproducirlo, es para producir para la obra de Dios, para sembrar, no para enterrarlo.
Sembrá con lo que tenes.
Algunos piensan que necesitan tener algo muy grande. Cinco talentos, gran reconocimiento para poder comenzar a dar el primer paso.
No es cierto, los grandes hombres de Dios, los grandes personajes de la historia, que han hecho cosas increíbles que afectaron al mundo entero, comenzaron con lo que tenían.
¿qué sabían Josué y Caleb, cuando traían los racimos de uvas, que después conquistarían aquello y que Caleb se llevaría aquel monte y que Josué sería el gran conquistador de Dios?.
¿Pensas que tenes que tener algo muy grande?, sembrá lo que tenes, lo que Dios te dio, lo que tenes en tus manos.
Hay un personaje histórico que a mi me conmueve, una y otra vez, hasta las lágrimas. Leí sus biografías, y tantas cosas sobre él… es Martin Luther King.
Él era pastor de una pequeña iglesia bautista en Alabama. No era nadie y además negro, en el tiempo de la segregación racial en Estados Unidos.
Rosa Parks, era una mujer negra de la congregación de Luther King, un día decidió que estaba cansada le levantarse en el colectivo cada vez que subía un blanco, un día no se levantó y la arrestaron. Todos los historiadores reconocen aquel acto, de aquella mujer, como el comienzo de la revolución que Martin Luther King lideró y, que cambió el rumbo de las leyes en los Estados Unidos.
¿Quién era esa mujer?
No era nadie, pero invirtió lo que tenía… dijo ¡no!... se atrevió a manifestar lo que creía, a decir "no tengo porque levantarme, no soy un perro negro soy un ser humano" y se atrevió a creer en lo que la palabra de Dios decía. Ella era una heredera del Reino que tenía alma. No por ser de color diferente era un animal, y se atrevió a proclamarlo en medio de una sociedad enemiga y cambió la historia del mundo.
¿Crees que no podes afectar a otro?
¿qué tenes en tu mano?
Sembralo, repartilo a siete y a ocho porque no sabes lo que vendrá sobre la tierra. Echá tu pan sobre las aguas porque después de muchos días lo hallaras, tus hijos y tus nietos lo van a ver.
Quizás, simplemente se trate de que tengas que empezar a decir "no" en algunos cosas, ahí donde la sociedad dice que sí.
Sadrac, Mesac y Abednego (sus verdaderos nombres eran Isael, Azarías y Ananias, Belzazar era Daniel), jóvenes cautivos llevados como prisioneros fuera de su cultura y de su lengua, no eran hombres maduros, eran jóvenes llevados a una cultura diferente con otro idioma, con otro rey, con otra religión. Lo que la palabra de Dios no nos dice pero la historia puede mostrarlo y confirmarlo es que esa era la costumbre de la época, lo que se hacía con los prisioneros era llevarlos ante el rey Nabuconodosor para ser castrados, con lo cual, aquellos tres jóvenes no estaban viviendo una situación transitoria que en algún momento pasaría y volverían a su hogar a formar una familia, cualquier plan de futuro que pudieran haber tenido se vio truncado y parado en aquel momento. Llenos de motivos para tener amargura en su corazón contra su Dios, estos tres jóvenes, en medio de una sociedad enemiga, invierten lo que tienen, y cuando aquel rey loco y endemoniado dice: "aquí cuando yo toco la trompeta todos van al suelo" hay tres que no lo hacen.
¿qué te parece?
Tres se quedaron de pie y el rey pensó, probablemente, que era un problema de traducción y trajo interpretes para que se lo expliquen otra vez pero ellos respondieron: "rey, nuestro Dios puede liberarnos y de tu horno de fuego nos liberará".
Pero no se queda ahí la confesión; esa es una confesión de fe: "mi Dios es más poderoso que tu Dios, Él puede hacerlo, Él nos va a liberar, lo creemos con todo el corazón"
Pero ahí no se queda: "si no nos libera, sabé rey que tampoco nos inclinamos"
¿De dónde tenían ellos esa filosofía?, ¿en qué escuela bíblica habían estudiado?.
Invirtieron lo que tenían, no podían hacer más que ser fieles, que permanecer en pie.
En muchas ocasiones será, simplemente, permanecer en pie delante de tu Dios, por el Reino de los Cielos, en contra de la sociedad enemiga pero estarás sembrando y afectando a otros.
Sembrá lo que tenes en tu mano, no esperes a obtener muchos talentos, o reconocimiento, sembrá lo que esta en tu mano.
¡Hay tantas historias que te podría contar!
Por ejemplo los hermanos Wright, pioneros en la historia de la aviación, se llamaban Orville y Wilbur. En la playa del lugar donde vivían, iban todos los días a probar un artefacto, uno empujaba por detrás, otro
corría por delante. La gente se llevaba el picnic a la playa para verlos correr y reírse de ellos… les decían: ¿van a volar?... ¿con las orejas o cómo?
"Si Dios hubiera querido que el hombre volara nos hubiera puesto alas en la cabeza".
Y hoy, ¿se puede o no se puede volar? Afectaron el mundo entero, invirtieron lo que tenían, lo que sabían, lo que había en sus manos.
No es cuestión, entonces, de que sea un gran talento.
Santiago en el capítulo tres habla de la lengua, de tres cosas que son muy pequeñas, pero que afectan, gobiernan y manipulan cosas muy grandes. Habla de tres ejemplos uno es el freno en la boca del caballo, él dice que una pequeña pieza de metal, un freno en la boca del caballo guía y doma a un cuerpo con toda esa fuerza; un timón chiquito, maneja una nave como el Titanic.
No es necesario que sea grande; el tercer ejemplo que da es un pequeño fuego en medio de un bosque entero. Estamos hablando de un fuego, hermano, no es necesario que tu fuego sea tremendamente grande, basta con que sea una cerillita, un fósforo, algo chiquito, pero que encienda a otros, que inflame el bosque entero.
Ese es el compromiso que esta generación debe asumir, SIEMBRA EJEMPLO Y SIEMBRA LO QUE TIENES EN TUS MANOS.
Yo crecí con la sensación de que Dios no podía usarme jamás, yo siempre fui un muchacho tímido, no me gustaba salir en las fotos, siempre me escondía de la familia, en las fotos salía de media cara, porque me escondía detrás de alguien, no me gustaba.
Comencé a tocar el piano, medio obligado, y le pegué muchas patadas al piano, mientras mis amigos jugaban al fútbol en la calle, empecé a cantar de niño porque mi papá era pastor y me subía al púlpito a cantar, y cada vez que venía alguna visita nos ponían a mis hermanos y a mi, a los tres en fila a cantar una canción, nosotros temíamos que viniera visita a casa.
Cuando comencé a cambiar la voz, en mi adolescencia, yo pedía por favor que no me hicieran cantar, pero igual me hacían hacerlo, y recuerdo cuantas veces en medio de la congregación, con mis ojos cerrados le cantaba al Señor y mi voz se iba, terrible. Mi mamá decía: "¿qué le pasa a Mirian que está desafinando?" y es que mi hermana no podía cantar de la risa que le daba por dentro y yo sudando por los cuatro costados.
Para colmo, a los catorce años, tuve un virus en el cerebro y tuve que aprender a caminar porque me quedé tirado en el suelo, perdí el equilibrio y la noción de lo que eran mi derecha y mi izquierda, perdí la vista y tuve que aprender a andar ora vez; el Señor me levantó, porque me diagnosticaban un tumor en el cerebro, y me dejó un recordatorio en el lado izquierdo, por eso me tiembla el cuerpo de ese lado, una secuela de aquello que el Señor me dejó en el cuerpo, para que me acuerde siempre y no olvide de donde me sacó y, que Él hizo una obra en mi.
Para mi no es fácil subirme a un escenario, la paso muy mal y esta especie de parkinson me lo dificulta más todavía; no tengo complejo, me río y hablo de eso con libertad; sé lo que Dios me ha dado, pero no me es fácil, yo preferiría hacer otro tipo de cosas, yo estoy más a gusto y contento entre cuatro amigos sentados en un círculo y hablando, que delante de una multitud, sin embargo, Dios me ha llevado a estadios a cantar sobre Él y a predicar, porque Él me llevó a hacerlo y, aunque no sea lo que más me agrade en la carne, lo que Dios me dio lo voy a sembrar y lo voy a seguir haciendo y mientras viva yo las piedras no hablarán, porque estoy sembrando para mi Señor.
No es cuestión de talento, ni de cuanto Dios te dió, sinó de qué estás haciendo con lo que te dio.
Sembrá lo que tenes, el que es fiel en lo poco será fiel en lo mucho.
Pensamos que la gente que hizo grandes cosas tuvo mucho a favor, con todas las condiciones favorables y por eso llegó lejos. No.
No hace mucho leí sobre un hombre que a los siete años tuvo que empezar a trabajar para mantener a su familia, ya que habían sido expulsados de la casa en que vivían por no pagar. A los nueve años murió su madre, a los veintidós perdió su empleo en un almacén, quiso entrar a la universidad pero no pudo, no lo aceptaron porque su educación era insuficiente. A los veintitrés consiguió un préstamo para comenzar un pequeño negocio con un socio, a los veintiséis su socio murió. Tuvo que afrontar toda la deuda él solo durante años.
A los veintiocho años su prometida decidió que no se casaría con él, después de cuatro años de noviazgo.
A los treinta y siete, tras tres intentos fue elegido para el Congreso pero no fue reelegido a los tres años. A los cuarenta y uno su hijo de cuatro años falleció; a los cuarenta y cinco se presentó para el Senado, pero no salió elegido; a los cuarenta y siete se presentó a una candidatura para la vicepresidencia pero no salió elegido, a los cuarenta y nueve se volvió a presentar para el Senado y otra vez, no salió elegido; a los cincuenta y uno fue elegido presidente de los Estados Unidos, su nombre es Abraham Lincoln, considerado por muchos el mayor líder de la historia de su país. Él no tuvo todo a favor, pero sembró lo que tenía en su mano.
Sembrá ejemplo, sembrá lo que tenés en tu mano.
3º -El tercer punto: ¡sembrá ahora, ya!.
Uno de los mayores errores que comete mucha gente es postergar, alargar el comienzo de algo nuevo.
¿a qué vas a esperar?
Es el momento de tomar la antorcha y de comenzar a sembrar ya lo que tenes, de invertir lo que Dios te dio; no lo postergues.
Muchos creen que lo que tienen es demasiado poco y no puede invertirlo todavía, que hay que retrasar de alguna forma el comienzo, hay que prepararse.
Esa es la dicotomía, la lucha constante, entre los que son de la filosofía que dice: "bueno, vamos a preparar y cuando ya tenga todo bien nos lanzamos"
Los otros dicen: "bueno todavía no lo tengo todo terminado pero voy a ir caminando con lo que tengo"
Y ¿sabés qué?, tenés que comenzar ya, el tiempo es corto, repartí a siete a ocho, pero hacelo ya, porque no sabés lo que vendrá. ¡Sembrá ahora!.
Jesús lloró sobre Jerusalén y dijo "si conocieras el tiempo de tu visitación". Jerusalén no reconoció el tiempo.
Hermanos que Dios nos dé ojos para entender el tiempo que estamos viviendo. Sí, es tiempo de cosechar… pero también es tiempo de sembrar.
Jesús dijo "miráis al cielo, veis las nubes y si sabéis reconocer el tiempo atmosférico, habrá buen tiempo, habrá lluvia, hipócritas necios, sabéis distinguir el tiempo atmosférico pero las señales del tiempo en que vivimos, el Cronos y el Kairos, no las sabéis distinguir", y por eso Jesús llora sobre esa ciudad.
El tiempo no es un problema para Dios, Israel estuvo cuarenta años dando vueltas en el desierto, Él va a hacer su plan de todas formas… pero para vos si es un problema… de acá a cuarenta años: ¿cómo vas a estar?.
Una generación murió en el desierto, pero para Dios no fue un problema, los metió en la tierra prometida, llevó a cabo su plan, pero para nosotros si es un problema porque estamos sujetos al tiempo.
Para Dios un día son mil años y mil años un día, si no es una persona buscará a otro, como lo ha hecho, pero yo quiero estar en el centro de la corriente del mover del espíritu de Dios, y ser parte de su avivamiento y de su siembra y de su cosecha en este tiempo.
Yo tenía una compañera de trabajo que siempre me decía: "Marcos lo único que no recuperamos en esta vida es el tiempo", y es verdad, no sabes lo que viene mañana, sabes lo que tenes hoy, sembrá ahora lo que tenés.
Yo seguí muy de cerca desde España, cuando por primera vez el presidente Clinton (en Estados Unidos) fue elegido.
Había otro candidato que se llamaba "Doull"; las encuestas estaban parejas, incluso le daban un poco por encima a Doull. En un meeting, este buen señor, después de hablar y de tener más posibilidades que Clinton, se dió un tropezón contra el suelo. ¡increíble! y automáticamente bajó, porque así somos. Se pegó un golpe y bajó en las encuestas, no salió elegido por una tontería.
No sabés como va a cambiar el tiempo.
¿No fue lo que le pasó a Moisés?
Una tontería, golpeó la roca en vez de hablarle y Dios dijo "no, hasta aquí".
Sembrá ahora, Dios te da una oportunidad increíble ahora, de poner en su reino lo que tenes en la mano, pero hacelo ya.
SEMBRÁ EJEMPLO, SEMBRÁ LO QUE TENES Y SEMBRALO AHORA.
El tiempo que Dios te dio es único y es para invertir ahora.
Me gusta la reina Ester, porque es una mujer que creyó; me gusta cuando Mardoqueo le dice "no creas que vas a escapar, porque quizás naciste para este día" y ella respondió: "ok, que ayunen todas las doncellas y todo el pueblo, yo ayunaré tres días, me presentaré delante del rey y si muero, que muera, pero quizás yo he nacido para esta hora, para este tiempo, para este día".
¿Cuántos nacieron para este día?
Wiston Churchill, a los sesenta y nueve años creyó haber nacido para su tiempo y frenó a Hitler, en seco, y cambió el rumbo de la historia.
Podés cambiar el rumbo de la historia; adquirí una mentalidad de siembra. Sembrá ejemplo, sembrá lo que tenés en tu mano y hacelo ya, ahora ponelo en las manos del Señor.
Yo soy un amante de la poesía, y por ello quiero terminar con un poema, se llama "El loco".
"El loco"
Marcos Rafael Blanco Belmonte
De aquel rincón
bañado por los fulgores del sol
que nuestro cielo triunfante llena,
de la florida tierra donde entre flores
se deslizó mi infancia dulce y serena,
envuelto en los recuerdos de mi pasado
borroso cual lo lejos del horizonte,
guardo el extraño ejemplo, nunca olvidado
del sembrador más raro que hubo en el monte.
de la florida tierra donde entre flores
se deslizó mi infancia dulce y serena,
envuelto en los recuerdos de mi pasado
borroso cual lo lejos del horizonte,
guardo el extraño ejemplo, nunca olvidado
del sembrador más raro que hubo en el monte.
Aún no se si era sabio, loco o prudente
aquel hombre que humilde traje vestía;
sólo sé que al mirarle toda la gente
con profundo respeto se descubría.
Y es que acaso su gesto severo y noble
a todos asombraba por lo arrogante:
¡hasta los leñadores mirando al roble
sienten las majestades de lo gigante!
aquel hombre que humilde traje vestía;
sólo sé que al mirarle toda la gente
con profundo respeto se descubría.
Y es que acaso su gesto severo y noble
a todos asombraba por lo arrogante:
¡hasta los leñadores mirando al roble
sienten las majestades de lo gigante!
Una tarde de otoño subí a la sierra
y al sembrador, sembrando, miré risueño;
¡desde que existen hombres sobre la tierra
nunca se ha trabajado con tanto empeño!
y al sembrador, sembrando, miré risueño;
¡desde que existen hombres sobre la tierra
nunca se ha trabajado con tanto empeño!
Quise saber, curioso, lo que el demente
sembraba en la montaña sola y bravía;
el infeliz oyome benignamente
y me dijo con honda melancolía:
"Siembro robles y pinos y sicomoros;
quiero llenar de frondas esta ladera,
quiero que otros disfruten de los tesoros
que darán estas plantas cuando yo muera".
sembraba en la montaña sola y bravía;
el infeliz oyome benignamente
y me dijo con honda melancolía:
"Siembro robles y pinos y sicomoros;
quiero llenar de frondas esta ladera,
quiero que otros disfruten de los tesoros
que darán estas plantas cuando yo muera".
¿Por qué tantos afanes en la jornada
sin buscar recompensa? dije.
sin buscar recompensa? dije.
Y el loco murmuró, con las manos sobre la azada:"Acaso tú imagines que me equivoco;
acaso, por ser niño, te asombre mucho
el soberano impulso que mi alma enciende;
por los que no trabajan, trabajo y lucho;
si el mundo no lo sabe, ¡Dios me comprende!
acaso, por ser niño, te asombre mucho
el soberano impulso que mi alma enciende;
por los que no trabajan, trabajo y lucho;
si el mundo no lo sabe, ¡Dios me comprende!
Hoy es el egoísmo torpe maestro
a quien rendimos culto de varios modos:
si rezamos, pedimos sólo el pan nuestro.
¡Nunca al cielo pedimos pan para todos!
a quien rendimos culto de varios modos:
si rezamos, pedimos sólo el pan nuestro.
¡Nunca al cielo pedimos pan para todos!
En la propia miseria los ojos fijos,
buscamos las riquezas que nos convienen
y todo lo arrostramos por nuestros hijos.
¿Es que los demás padres hijos no tienen?
Vivimos siendo hermanos sólo en el nombre
y, en las guerras brutales con sed de robo,
hay siempre un fratricida dentro del hombre,
y el hombre para el hombre siempre es un lobo.
buscamos las riquezas que nos convienen
y todo lo arrostramos por nuestros hijos.
¿Es que los demás padres hijos no tienen?
Vivimos siendo hermanos sólo en el nombre
y, en las guerras brutales con sed de robo,
hay siempre un fratricida dentro del hombre,
y el hombre para el hombre siempre es un lobo.
Por eso cuando al mundo, triste, contemplo,
yo me afano y me impongo ruda tarea
y sé que vale mucho mi pobre ejemplo
aunque pobre y humilde parezca y sea.
¡Hay que luchar por todos los que no luchan!
¡Hay que pedir por todos los que no imploran!
¡Hay que hacer que nos oigan los que no escuchan!
¡Hay que llorar por todos los que no lloran!
Hay que ser cual abejas que en la colmena
fabrican para todos dulces panales.
Hay que ser como el agua que va serena
brindando al mundo entero frescos raudales.
Hay que imitar al viento, que siembra flores
lo mismo en la montaña que en la llanura,
y hay que vivir la vida sembrando amores,
con la vista y el alma siempre en la altura"
yo me afano y me impongo ruda tarea
y sé que vale mucho mi pobre ejemplo
aunque pobre y humilde parezca y sea.
¡Hay que luchar por todos los que no luchan!
¡Hay que pedir por todos los que no imploran!
¡Hay que hacer que nos oigan los que no escuchan!
¡Hay que llorar por todos los que no lloran!
Hay que ser cual abejas que en la colmena
fabrican para todos dulces panales.
Hay que ser como el agua que va serena
brindando al mundo entero frescos raudales.
Hay que imitar al viento, que siembra flores
lo mismo en la montaña que en la llanura,
y hay que vivir la vida sembrando amores,
con la vista y el alma siempre en la altura"
Dijo el loco, y con noble melancolía
por las breñas del monte siguió trepando;
al perderse en las sombras, aún repetía:
¡Hay que vivir sembrando! ¡Siempre sembrando!
por las breñas del monte siguió trepando;
al perderse en las sombras, aún repetía:
¡Hay que vivir sembrando! ¡Siempre sembrando!
Que lindo, que tremendo mensaje de Marcos Vidal, lo debo haber escuchado veinte o treinta veces, y sigue conmoviéndome.
Hay que sembrar por los que no siembran, hay que hablar por los que no tienen voz. No tenemos derecho a quedarnos quietos ni a callarnos la boca, hay una tarea para hacer. No te quedes con el talento escondido bajo la tierra, el tiempo se acorta, ¿qué estas esperando?.
¡No dejes de sembrar!
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