martes, 31 de diciembre de 2013

Un adiós y un Hola.

Se fueron los trecientos sesenta y cinco días de un año muy extraño, nada predecible por si en el 2012 deseamos tener un año que nos sorprendiera sin lugar a dudas este fue el año que marcaría y cambiaría gran parte de nuestra historia.

Me anticipo a decir sin respaldo de algún poder sobrenatural solamente basándonos en lo vivido estos meses atrás que el 2014 estará con un grado o nivel de dificultad mucho mayor y delicado, así para nosotros que cada vez envejecemos y vamos aprendiendo nuevas maneras para sobrevivir  así también a las nuevas generaciones que lamentablemente están teniendo que crecer y enfrentar problemas fuertes y difíciles prematuramente.

Ya no es tiempo de decir que sera el año agradable para cumplir nuestros sueños, ni es tiempo de ser tan egoístas en solo tratar de alcanzar un nivel de vida superior al de los demás, es momento de pensar en el prójimo y principalmente rescatar los principios familiares que se han debilitado, es tiempo de volver a pensar en el amor y darle oportunidad a la fidelidad, es tiempo de vivir un cristianismo real sin confiar en lo político, también ser mas humano, sencillo y sensible, amar a nuestras familias y educar con sabiduría esta generación.

Puedo concluir que lo que puede hacer un año bendecido es dedicarlo a Dios, pero no de palabra sino que entendiendo el contexto de esa oración el cual es: "Haced todo agradable a sus ojos" dejar de pensar que es difícil e imposible, les aseguro que con el simple hecho de intentar esa vida practica nuevas fuerzas nos esperan.

Bendiciones, y feliz año 2014, son los deseos de este inútil siervo.