Nuestros
pensamientos no cambian, en su esencia siguen siendo los mismos, pero los
recursos y posibilidades hacen que nos impulsemos y los realicemos o
simplemente los olvidemos, el sabor de lo que es para nosotros tan especial en nuestra vida deja de ser admirable, pasa a convertirse en algo común y de fácil
acceso, deja su exclusividad y por lo mismo pierde aquel interés que nació y sí
bien es cierto sigues ahí, pero termino el hermoso paso inicial de lo
emprendido y te atrapan nuevos atractivos.
Piensa
en el amor, piensa en la amistad, piensa en las ambiciones o piensa en todos
tus sueños, piensa en aquello que te hace feliz, a eso me refiero, a todo aquello que es imposible de atrapar,
imposible de acariciar, imposible de creer que es real, algo tan valioso que ni
estamos cerca de imaginarnos como será su calor, sus sentimientos, su piel, sus
labios, sus latidos, el pensar de esta forma respalda totalmente que estamos
enamorados de algo único y valioso, algo que para los demás es
lejano e inalcanzable para los humanos ordinarios, imposible de apreciar para
un simple, y una falacia para los que tienen la más mínima riqueza
espiritual, sentimental, y sin virtud alguna, nos lleva a entregar con gran
sacrificio nuestro orgullo y ego, dar el corazón y solo con un toque importuno
de la mal llamada suerte, logramos llamar esa atención que tanto anhelábamos.
Es
un hermoso sueño, a simple vista de cristal,
ese material tan fino y de alta calidad, sólido y cristalino,
posiblemente un diamante, o una piedra preciosa, sin embargo sus intenciones,
pensamientos y deseos provocaron pasos secretos que jamás hubieses sabido ni
por cerca enterado, dándole otra forma y color, quitándole el brillo, eso que
tanto anhelamos, ese sueño inalcanzable se vuelve un sencillo material, un simple material de vidrio, una piedra
brillante y bonita pero no invaluable, su arena de sílice y caliza le generan
poca atención y deja de ser llamativo, deja de tener su presencia fuerte a tu
emoción y vida, porque lo que consideraste totalmente tuyo casi predestinado a tu
vida, escrito en la historia de tu felicidad viene a ser algo conocido para los
demás, muy sobrevalorado.
Engañado
a que eso te hacía sentir grande, ahora tu amigo lector, eres un pequeño soñador y admirador de esa
noche brillante, solo te sientes un cualquiera, uno más de la lista, del montón,
alguien que su éxito no tiene mérito alguno, alguien que jamás dormirá
tranquilo, quizás, pues sabes que los aplausos recibidos eran falsos, esas
palabras cariñosas se le decían a cualquier oído, eran profundamente para cualquiera,
porque en resumen cualquiera puede sentir sus labios, cualquiera puede tocar su
corazón, cualquiera puede sentir su piel, cualquiera puede emocionarla,
cualquiera puede provocar una sonrisa, cualquiera puede conquistarla,
cualquiera, entiéndase como ‘cualquiera’ a aquella persona con un pequeño toque
de gracia física moderada o en algunos casos especial, nivel en su coeficiente
promedio, y creencias visionarias eso no importa, sigue siendo para cualquiera,
no era tan imposible después de todo, solamente te sentías tan bajo que con eso
pensaste crecer, solo tuviste miedo, y pensando en tu futuro desolador creíste
que con ese sueño en tu poder sentirías que es ser grande, cuan equivocado
estabas.
Ahora
tienes que salir de ese oscuro pozo, ten en cuenta que siempre eres grande, y
alguien importante para la vida, para la historia, no importa si lo que viste
como cristal termino siendo simple vidrio, no importa si ahora estas a gusto o
pensativo, no importa nada más que de una vez por todas cambies tu mente, deja
de sentirte menos, y comienza a ver lo mejor de ti, a sentirte orgulloso de las
bendiciones que tu ceguera no deja permitirte admirar, y ser agradecido, la
vida es tan corta como para complicarte por pequeños descubrimientos, aprende a
amarte y comenzaras a amar a los demás. Determinación antes que todo sentimiento y emoción.