domingo, 26 de junio de 2011

El Alipori, y los nuevos Pastores Evangélicos.

¿Sabe usted qué significa Alipori? Probablemente no, porque es un término acuñado por Eugenio D’Ors; la Real Academia Española lo acepta como la definición de la vergüenza ajena, es de ello de lo que quiero hoy hablar.
En El Salvador hay muchos nuevos pastores evangélicos con alternativas para cada gusto y color, cada uno de ellos quiere ser un Mega Líder sin pensar en el precio a pagar; basta con colocar tres o cuatro docenas de sillas y vestir un buen traje y las mujeres faldas debajo de las rodillas para que inicie nuestra peor pesadilla.
Los nuevos líderes evangélicos no tienen ni la menor idea de cómo mantener una sana doctrina Bíblica ya que no han estudiado ni tampoco se han preparado, sino solamente a sus mentores han atacado en público mostrando su poca lealtad y educación como también el hambre de salir de su baja condición; se lamentan de no haber salido antes de esta o de otra organización, cuando en realidad estaban robando a sus ovejas y mentores la bendición.
Salen en canales locales, pagan anuncios confrontativos cuando en realidad están perdiendo poco a poco los latidos, hablo de su corazón ese que está tan resentido y llenos de maldición; tienen hijos regados como mujeres y compromisos, tienen los ojos vendados en busca de sus propios beneficios, no conocen el perdón y les da lo mismo el hacer de este articulo omisión.
No pretendo solamente criticarlos con estas líneas, sino pretendo ubicarlos en la condición y que han expresado de nuestra pasada relación; fue Dios quien te escogió como su siervo, fue tu pastor quien te confió su nombre y apoyo para que finalmente entraras en este rollo. No ha sido tu testimonio, ya que en el pasado te comportaste como todos como un verdadero demonio, le has robado el gozo al cuerpo de Cristo y esto sí es un verdadero compromiso.
Debes reconocer que tarde o temprano a ti el corazón te va a doler, de haber abandonado y quitado todo lo que la gente a tus mentores había donado, diezmos ofrendas, renombre e historia; hoy resulta que la víctima eres tú, que irónica es la vida es por ello que con estas letras yo encontré la salida retar tu intelecto para saber si hablas más que un simple dialecto, si eres de Dios y estas al servicio de los hombres, si eres eterno o si estas cavando una fosa en el mismo infierno.
Termino diciendo lo que hoy realmente siento “ ALIPORI”. Pena ajena de ver como los más hambrientos aprovechan el cambio de los vientos para ser victimas de sus propios inventos, para sacar dinero a puros cuentos no importando si en el camino dañamos familias o sentimientos; solo les recuerdo y les digo que lo que hoy administramos mal más tarde lo pagamos con creces, sigue en el buen camino aunque en lo personal tu amistad a mí no me interese, busca a Dios en tu vida diaria para encontrar paz en la ruta de tu ministerio que para todos administras con mucho misterio.

viernes, 24 de junio de 2011

El perdedor

El perdedor.


Cuando éramos pequeños de una edad alrededor de los 7 a 11 años, pensamos en terminar nuestro bachillerato, en una universidad  y título profesional, pensamos en buscar una estabilidad financiera, soñamos  en olvidar la palabra necesidad  y ser el mesías de la casa, el campeón que sacaría adelante a la familia, pero un problema, un estorbo, una mosca en la sopa, hizo que todo se trasformara en una lucha imposible, ahora el sueño se ve más difícil, se va alejando y las preocupaciones, enfermedades, deudas, se ven mayores, te sientes un perdedor porque no estás en la posición donde tu querías estar, es para mí un privilegio poder decir con toda seguridad que DIOS NO TIENE HIJOS PERDEDORES   los problemas nos acercan a Él,

Preguntarnos hace bien?
Definitivamente solo podemos reflexionar que hay que cambiar el porqué de este desierto es muy obvio, la vida no es de color de rosa,  no debemos preguntar Por qué?  Ni mucho menos  Para qué? NO PREGUNTES nada, Dios sabe porque y para que suceden las cosas, sabe cómo terminara todo esto, estemos esperando más la pronta salida y respuesta.
No somos perdedores.
El hecho de que no logremos lo que queremos no significa que dejemos de soñar, recientemente un problema me hizo renunciar a varios sueños, pero recapacite y pensé mucho mejor, seré perdedor si dejo de soñar, ser perdedor si no veo el Gigante que viene conmigo, ese Dios Poderoso que está dispuesto a ayudarnos para hacernos Campeones de fe.
En breve veremos nuevas metas, nuevos sueños, siempre pensando en el bienestar de la familia y la cercanía a Dios.

martes, 21 de junio de 2011

Tema Caliente, Mi Problema es la Pornografía.



La pornografía tiene algunas características que la hacen similar al voyerismo, y es lo que alimenta al voyerismo, es decir, ese vicio que consiste, en encontrar placer cuando una persona ve un acto sexual realizado por otras personas. Cuando alguien deliberadamente practica eso, cae en un vicio y se expone a que demonios tomen dominio de esa persona y la hagan caer en situaciones, a veces, muy difíciles de sanar.
Pero la pornografía es el mal que alimenta no sólo la imaginación de la persona, sino la que la lleva, la que la conduce a otros males, porque una persona que mira películas pornográficas o revistas pornográficas no va a ver a la mujer o al hombre como un ser integral, una criatura de Dios, sino simplemente como objeto de placer. A esa persona se le va a hacer muy difícil establecer una relación normal con una pareja después. De una u otra manera, va a querer reproducir esas escenas y todo ese tipo de cosas que forman parte de la pornografía, y entonces eso va a acarrear no sólo daño en su mente y en su corazón, sino también en esa otra persona.
Hay algo más grave aún: la pornografía no sólo explota la relación entre un hombre y una mujer en forma grotesca, sino entre hombres y entre mujeres y entre grupos de hombres y mujeres, y puede llegar hasta el extremo más increíble, y ese es el alimento más fecundo para los peores pecados imaginables.
¿Saben ustedes cómo se produce la mayor cantidad de homosexuales, cómo se llega a ser homosexual? Ellos probaron todo tipo de relaciones con parejas del sexo opuesto y llegó el momento que eso no les satisfizo; y cada vez, cuando esta pasión sexual es desatada, va necesitando más y más cosas grotescas para alimentarse, y para encontrar satisfacción. Es como el drogadicto, que primero necesitaba una porción, luego tuvo que ser doble porción y después triple porción, porque no se conforma con una ni con dos. Todo esto produce un camino tan desenfrenado, una corrupción tan grave que el alma de la persona se corrompe definitivamente.
Por eso, amado joven, tenemos que huir de estas cosas. Y en 2º de Corintios 7:1, dice: "Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios". Limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu. Queremos decir algo sobre la televisión por cable. No puedo condenar a nadie, ni podemos dejar de amar a todos los hermanos y Dios los ama a todos, pero hay un dolor que quisiéramos evitar a nuestros hermanos, y hay un peligro del cual quisiéramos advertirles: la televisión por cable en una familia cristiana es un peligro. Así de simple.
Podrán decirse miles de excusas: "Es que sólo vemos este canal y aquel otro". "Es que los niños ven televisión cuando nosotros estamos en casa". "Siempre hay un adulto aquí en la casa". Miles de excusas podrán decirse, pero no faltará la oportunidad para que los niños, que no tienen, como se dice, un criterio formado (en realidad, aunque lo tengan), van a acceder a la televisión por cable y a películas que no convienen, y eso va a ir alimentando la concupiscencia de su corazón y eso va a desembocar en la masturbación, y va a desembocar en la pornografía y en todo lo demás.
"No proveáis para los deseos de la carne, sino vestíos del Señor Jesucristo", dice la palabra (Rom.13:14). Mira: sería muy contradictorio que una persona tenga televisión por cable – los canales de películas – y más encima arriende películas subidas de tono, y que después diga: "Señor, líbrame de la concupiscencia". Sería una burla. No hay que alimentar estas cosas, no hay que echarle leña al fuego, si es que queremos que el fuego se apague.
Qué decir de las películas. Es muy difícil que una persona entre a algún lugar donde se arriendan películas, y que mientras va pasando por los estantes buscando una película "sana" no se tope con una "no tan sana" y no sienta la tentación de arrendarla.
Hay, lamentablemente, creyentes adultos que han caído en pecados sexuales por coquetear con esas películas. Si tú entras a esos lugares, verás que allí no sólo hay documentales y películas para niños, o películas para menores de 14 años. Hay de todo. ¡Oh, hemos visto tantas veces que se comienza por la películas infantiles, documentales, etc., y de pronto ... se ensartó, y fue difícil escapar! (Y algunos no han escapado).
Al hablar así, estamos yendo contra toda la corriente del mundo. Somos anticuados, somos fuera de época, somos todo lo que tú quieras. Pero queremos decirte: "Somos gente santa. Somos gente de arriba, somos ciudadanos del cielo". Y tú estás puesto en la época más crucial de la historia: a las puertas de la venida del Señor. Pero también estás en el momento más difícil, porque nunca en otra época histórica el cristiano había recibido tal bombardeo de concupiscencia por todos lados. Nunca antes había sido posible ver películas de ese tipo en la propia casa. Cuando éramos jóvenes (los que hoy ya no lo somos) y estudiábamos, la única manera de ver películas era ir al cine. Pero ahora es todo más fácil. Los jóvenes están más expuestos.
Todos estamos más expuestos. Que el Señor nos ayude.