El perdedor.
Cuando éramos pequeños de una edad alrededor de los 7 a 11 años, pensamos en terminar nuestro bachillerato, en una universidad y título profesional, pensamos en buscar una estabilidad financiera, soñamos en olvidar la palabra necesidad y ser el mesías de la casa, el campeón que sacaría adelante a la familia, pero un problema, un estorbo, una mosca en la sopa, hizo que todo se trasformara en una lucha imposible, ahora el sueño se ve más difícil, se va alejando y las preocupaciones, enfermedades, deudas, se ven mayores, te sientes un perdedor porque no estás en la posición donde tu querías estar, es para mí un privilegio poder decir con toda seguridad que DIOS NO TIENE HIJOS PERDEDORES los problemas nos acercan a Él,
Preguntarnos hace bien?
Definitivamente solo podemos reflexionar que hay que cambiar el porqué de este desierto es muy obvio, la vida no es de color de rosa, no debemos preguntar Por qué? Ni mucho menos Para qué? NO PREGUNTES nada, Dios sabe porque y para que suceden las cosas, sabe cómo terminara todo esto, estemos esperando más la pronta salida y respuesta.
No somos perdedores.
El hecho de que no logremos lo que queremos no significa que dejemos de soñar, recientemente un problema me hizo renunciar a varios sueños, pero recapacite y pensé mucho mejor, seré perdedor si dejo de soñar, ser perdedor si no veo el Gigante que viene conmigo, ese Dios Poderoso que está dispuesto a ayudarnos para hacernos Campeones de fe.
En breve veremos nuevas metas, nuevos sueños, siempre pensando en el bienestar de la familia y la cercanía a Dios.


No hay comentarios:
Publicar un comentario